vaninasblog

Just another WordPress.com site

Archivar en la categoría “Avanzar”

¡Soy madre y me quejo!

¿Es innata la queja, a la condición de madre?

De hecho, empezamos a quejarnos antes de serlo, nos quejamos  de que: nos ha costado quedarnos embarazas, de que tenemos nauseas, de que engordamos, de que no encontramos ropa adecuada, de que el feto se mueve mucho, o poco, de que nos cuesta estar sentadas, de que nos cansamos de estar de pie, de que tumbadas,  nos damos con la posición. De que no podemos atarnos los cordones, de que no nos caben los zapatos, de que ni hablar de depilarse, de que el embarazo se hace largo, de que duelen las contracciones, de que nos falta el aire, de que tardan en ponernos la epidural.

Una vez que nace, nos quejamos de que:  llora mucho, duerme poco o demasiado, de que no se engancha al pecho, de que la leche me sube en exceso, o es escasa  y se queda con hambre. De que no quiere el biberón o el chupete, o solo quiere esas cosas.

De que tenemos sueño, grietas, dolores de espalda. Nos quejamos de que no crece, o de que lo hace demasiado rápido, de que dice papá, antes que mamá.

De que no come, o no para de hacerlo. De que tarde en gatear, caminar, de que le cuesta hablar, o  nunca está callado.

De que no dormimos, no tenemos tiempo, perdemos intimidad, autonomía, independencia.

Nos quejamos de que conciliar es una falacia, de que es un término de diccionario con poca aplicación práctica. De que trabajar se convierte en un reto diario.

De que educar es difícil, de que el peso de la responsabilidad nos contractura, de que todo cambia.

Y me consta, que desde fuera,  esto puede dar una imagen equivocada de la realidad, puede parecer que renegamos de nuestra condición de madres, pero al menos,  en mi caso, es una forma de desahogo, de descarga, de relativizar todo lo nuevo que nos ocurre.

Puede parecer un insulto, para aquellos, que  buscan  ser padres  y no lo consiguen, igual que quejarse de nuestro trabajo, cuando hay millones que no lo tienen, pero no es más,  que una forma de exteriorizar,  todo lo que nos agobia o preocupa, y en mi caso, procuro hacerlo, para buscar luego,  su parte positiva, la otra cara de la moneda.

Porque a pesar, de que desees mucho ser madre, cuando llega, no es tan fácil, tiene  momentos duros, complicados, de soledad, de incertidumbre, de renuncias,  de agotamiento, de saturación. Y desde luego, que hay personas que no deberían tener descendencia, porque su comportamiento sobre sus hijos deja mucho que desear.

Pero en la inmensa mayoría,  no cabe duda, de que detrás de cada queja, hay un ser maravilloso, que te colma de momentos únicos e irrepetibles. Por el que yo,  estoy dispuesta, sin que me tiemble el pulso, a sacrificar lo que haga falta. Que me hace ver el mundo y la vida de otra manera.

Que una sonrisa suya, compensa el cansancio acumulado, que uno de sus abrazos consuela al alma, que su voz, es de las cosas más bonitas que he oído jamás, y por el que vale la pena, cada una de esas quejas.

Y seguro,  que seguiré  acumulando quejas,  alegrías, aciertos, errores, sueño, miedos, cansancio, momentos únicos, risas, lágrimas…porque,  como en todos los aspectos de la vida, la maternidad está llena de matices, de colores, de buenos y peores momentos.

Nada es perfecto, y menos mal, así siempre, se puede mejorar.

 

¡Tú a la cama, yo al sofá!

Nadie  dijo que la convivencia en pareja, fuera fácil,  ¿o, si? y nada tiene que ver, creo yo, con el amor.

Cuando te vas a vivir con alguien se produce una etapa de adaptación, que cada pareja vive de una manera. Las hay que enseguida se acoplan, y apenas notan el cambio, y a otras, les cuesta algo más.  Pasan por  ajustes y desajustes, hasta que encuentran el punto, en que ambos se sienten cómodos.

¿Pero, qué ocurre cuando llegan los hijos?, Todo lo establecido hasta el momento, ¿sigue vigente?,  ¿es época de revisión?, ¿es cierto que se discute más?

Este es el debate,  que últimamente tenemos en la oficina, las “madres” opinamos que la pareja se ve afectada con la llegada del bebé y en ocasiones resentida. Se discute más, se tolera menos, aparecen puntos de vista encontrados entre los padres, de cómo enfrentarse,   a todo lo que hace referencia con los peques. Cierto es,  que la falta de sueño, el cansancio, los nervios, juegan en contra, pero puede también, que nos volvamos menos transigentes, que queramos que todo,  se haga a nuestro gusto, y eso,  genera más conflictos.

Las “no madres”, dicen que ellas, no lo entienden, que desde fuera, parece que las mujeres nos quejamos mucho, delegamos poco, queremos ayuda, pero solo a nuestra manera, que no dejamos espacio, para que ellos actúen como  consideren oportuno, que exageramos, que nos alteramos con facilidad.  ¿Es cierto eso?

¿Nos volvemos seres insoportables, histéricos, incomprendidos?, o simplemente es  que,  un elemento nuevo en la ecuación, hace que haya que reformular,  para que se obtenga un resultado satisfactorio.

Y mientras se despeja la incógnita, los desencuentros se producen, los puntos de vista diferentes, parecen más, todo acaba,  en algo parecido a una discusión…

No nos ponemos de acuerdo en nada: ¿Qué le pongo?, (muy abrigado/poco abrigado), ¿qué come? (mucho, poco, nada…le doy entre horas, nada hasta la siguiente comida) ¿a qué hora se va a dormir? (muy pronto, demasiado tarde, no te quedes con él, déjale llorar, no quiero que llore, ya se cansará, no quiero oírlo llorar…) Lo cojo mucho, poco. Lo consientes demasiado, la culpa es tuya de las rabietas, tiene mamitis,papitis, abuelitis…¡lo tienen todo!…y un sinfín de pequeñas disputas,  por las cosas más insignificantes.

¿Es realmente tan difícil, criar a unos hijos,  sin conflictos cotidianos?, quizás parezca más de lo que es, y la falta de costumbre, de discrepar con frecuencia, te produzca la sensación,  de vivir en un continuo enfrentamiento.

Puede que solo sea,  cuestión de relajarse, de que cada uno, haga las cosas a su manera,  que tenga su espacio,  eso sí, con unas bases muy claras, para no volver a los peques locos, ellos solo deben recibir el mensaje final, el que,  ambos han aprobado como válido.

Y puede que sea así de sencillo, pero hay días, en que el agotamiento físico y mental, hace mella, y solo queda eso de: ¡Tú a la cama, yo al sofá!

Sí,  soy rara, de elegir, prefiero, el sofá, tengo la tele, y así distraigo  la mente.  Soy de las que me da mal rollo, meterme en la cama triste, enfadada, o disgustada, nunca consigo descansar.

Y llamarme ingenua, pero creo que esto,  se puede hacer sin tanto desencuentro, siempre quedará mañana, para hacerlo mejor, más tranquilos, más serenos, para aprender de lo que funciona, desechar lo que desgasta y  buscar eso tan deseado, que Platón, tuvo la poca delicadeza,  de decirnos que era lo ideal: El equilibrio.

love-is

 

 

De mayor quiero ser….

Supongo que todos en algún momento de nuestra infancia, hemos soñado con lo que nos gustaría ser de mayores.  Yo le dije eso a mi madre, eso  de: “mamá quiero ser artista”, y lo intenté, así  me luce el pelo…

Tenedor, sin que nadie le preguntara, me dijo, entre otras cosas,  que quería ser , un Dinosaurio, un oso Panda, y hasta un camión volquete, creo que a sus tres años, no acaba de tener claro el concepto,  o puede que  me salga, paleontólogo, veterinario, o camionero…

Y mientras por un lado, me río de sus ocurrencias, por otro no puedo evitar  preocuparme por su futuro, por sus estudios.

Y si, falta mucho para que tome esa decisión, pero desde la primera elección del colegio, marcamos un rumbo, bastante me constó decidirme, y no voy a reiterarme en el tema, pero sí insisto, en que las reformas y recortes sobre Educación, no me dejan dormir muy  tranquila.

Yo estudié en un colegio público, y fui a la Universidad gracias a una Beca escolar, puede que ahora,  ese título, no me sirva de mucho, pero tuve la oportunidad de sacarme una carrera.

¿La tendrá Tenedor?, ¿tendré que pedir un préstamo para que acuda a la Universidad?, ¿será esta,  un lugar para niños ricos, en lugar de para niños capaces, con aspiraciones, con ganas de labrarse un futuro, en una sociedad cada vez más cerrada?

¿No deberíamos poner todos nuestros recursos, y nuestros medios, para criar una población preparada, motivada,  con afán de superación? ¿Son estos niños, a los que les estamos complicando su formación, los que deben asegurar nuestras pensiones?, ¿A qué clase de trabajo van a aspirar?

Por muchas vueltas que le doy, no soy capaz de comprender, como vamos a ser más competitivos, como vamos a estar más preparados, si cada vez,  invierten menos en ello, ponen más trabas, y se quitan las pocas ayudas que ya había. ¿No es esto una discriminación, una desigualdad total de oportunidades? Así, no estudia el más inteligente, el que más horas dedica a su formación, sino, el que tenga suerte, de tener un padre con muchas cifras en su nómina.

Vamos a acabar siendo un país de incultos, o de padres hipotecados por los estudios  de sus hijos, o uno, en el que,  solo  los ricos se formen y tengan oportunidades, y los memos apoderados se conviertan en mano de obra barata, desperdiciando en cada esquina,  mucha gente válida. El indomable Will Hunting dejará de ser un guión de cine, para ser una realidad…

Yo quiero, que Tenedor de mayor, sea una persona con valores, con posibilidades, comprometido, con inquietudes, con sueños alcanzables, con metas, con objetivos, con criterio, con opiniones propias, capaz de  tomar decisiones, con acceso a una Educación que le permita elegir un futuro, aunque luego cambie de rumbo.

Quiero que sea una persona buena,  con  energía, que defienda sus derechos, que crea en una sociedad mejor, y para ello debo darle ejemplo, debo inculcar en él,  las bases para conseguirlo, y debo levantar la voz, para que no le cierren puertas, para que quede claro, que no estoy conforme con estos cambios,  que no benefician a quién quiera estudiar, sino a quién pueda pagarlo.

 

De charla con: Madresfera y Amaya Terrón, las rabietas infantiles.

Desde que soy madre, incluso antes de serlo, ya presentía que la educación del pequeño, era, lo que más dolor de cabeza me iba a dar.

Y  que a medida que creciera, sería algo peor. Poner los límites, las normas, las rutinas, manejar los castigos, las recompensas…Qué palabras usar, que repercusión tendrán  sobre él.

Hasta la fecha, he intentado hacerlo lo mejor posible, pero a partir de los dos años y medio, se ha complicado. Noto que él, quiere marcar sus propios límites, expresa lo que quiere, se va reafirmando como personita, y pide, incluso exige, y las temidas “rabietas infantiles”, han asomado tímidamente la cabeza.

Así que cuando en Madresfera, ofreció la oportunidad, de una charla –café con la psicóloga Amaya Terrón, sobre este tema, me pareció una oportunidad estupenda, para poder conversar con una profesional, sobre este asunto, sobre mis miedos, dudas, y como afrontar esta etapa, tan difícil y crucial.

Llegué a la cafetería La Biela, en la calle  Estébanez calderón 5, nos habían preparado, unas mesas para nosotras. Al empezar al charla, nos invitaron a un café y a unos bollos muy ricos, una atención estupenda.

IMAG0467

Con mi libreta en mano, todo listo para tomar apuntes,  escuchar las experiencias, de las otras madres, un placer conocer, y compartir esa tarde con: parte de Madresfera ( Mónica), mamatambiensabe, No es un desfile de modelos, mimosparamama y pichuflush,

IMAG0466

( Mi libreta de  39 semanas, imprescindible en estos actos)

Como si en clase estuviera, tomé apuntes de las ideas, que me parecieron más importantes. Pasaron las horas volando, escuchando a Amaya, que nos explicó todo con detalle, y contestó a todas nuestras preguntas. Un encanto de persona, tiene una gran capacidad de comunicación, una sonrisa en la cara, palabras tranquilizadoras, y transmite una confianza aplastante.  Sabes que te entiende, como psicóloga y como madre que es. Recomendable 100%.

IMAG0469

Nadie mejor que ella, y sus artículos para hablar sobre el tema, yo os dejo con unas cuantas ideas de las mi agenda, sobre las que pienso trabajar.

La prevención empieza en nosotros mismos.

Absorben nuestra energía.

Por lo que debemos controlarnos, no perder la calma, intentar no gritar, cuanto más lo hagan ellos, más pausadas debemos mostrarnos nosotros.

Para conseguir, que deje de hacer algo, debemos enseñarles,  como se hace bien.

Eso implica un cambio de visión, no hacer hincapié en lo malo, sino mostrar la parte que está bien.

Dar alternativas, las normas deben ser firmes, pero flexibles.

Nos tenemos que ir adaptando,  al crecimiento del peque y a su evolución.

Más que castigar, hay que premiar lo bueno, si castigamos mucho se acostumbran a ello.

A veces castigamos por nuestra propia frustración,  de forma desmedida, más que por lo que realmente han hecho.

Darles mucho cariño, y prestarles atención para que no lo pidan.

Con los hijos no se pelea, se educa.

Si el niño,  consigue con la rabieta lo que busca, lo seguirá haciendo.

La disciplina es básica, igual que la rutina, tienen que tener un guía, y somos nosotros.

Hay que asegurarse, que el niño entiende lo que le decimos, es importante, que en el momento, de dar una norma, exista contacto visual y no haya distracciones.

Esas normas, deben ser cortas y precisas. Algo directo y específico

Los retos que le pongamos deben ser difíciles, pero alcanzables.

Podemos empezar con recompensas tangibles, e ir pasando a las intangibles.

Reforzar el respeto por sí mismo, y hacía los demás, reforzar los positivo y las actividades que hacen bien.

Y como padres, saber que no se puede controlar todo, que somos personas, que estamos aprendiendo y que podemos equivocarnos, y que no pasa nada.

            La culpa no sirve, ni ayuda.

Ahora, a intentar interiorizar la información, ponerla en práctica, asimilar que habrá aciertos y errores, y que forman parte de nuestro crecimiento.

Muchas preguntas en el tintero, muchos temas interesantes, dudas que surgen, deseando, que se organice otra charla, porque si da el aforo, repito seguro!

 

Caduca en…

Consumir preferentemente antes de…. Esta es una frase a la que le das importancia  a medida que creces.

A los 15 años, cuando iba a comprar, con mis amigas al supermercado, todo tipo de productos hipercalóricos, a ser posible con mucho chocolate, para contarnos las penas, arreglar el mundo y/o soñar con un futuro,   por aquel entonces muy lejano, nos lo llevábamos sin mirar, es posible,  que alguna vez nos hubiéramos comido algo caducado, entre risas, lágrimas, confesiones,  deseos, aciertos y fracasos.

Pero a medida que acumulas años, empiezas a fijarte en esas cosas, en la fecha , en los ingredientes, en las calorías…todo un nuevo mundo de datos aparecen a la vista, como si en tiempo atrás hubieran estado encriptados y ahora tus ojos fueran  capaces de leerlo, razonarlo, y darle importancia. Las etiquetas se hacen visibles, te preocupan la composición, la materia grasa, el nivel de fibra, de colorantes y estabilizantes.

Y como si de una revelación, algo espesa, se tratara, ves,  que todo tiene su propia fecha de vencimiento.  Algunos,  lo tienen más oculto, otros salta a la vista, pero en este vida todo caduca.

Y no solo hablo de la alimentación, mucho,  se ha comentado sobre obsolescencia programada, de los electrodomésticos, que se lo digan a mi lavadora, ni cinco años, y ya está en las últimas, o al aspirador de mano, no me duran más de tres, los móviles, y cualquier aparato, cuanto antes se rompan, más compramos, no?.

Parece que la humanidad, está más tranquila, si pone fechas de inicio y fin, a modo de ordenar, de clasificar…en muchas ocasiones, podemos acortar o alargar esas fechas.

Estudiamos Infantil tres años, primaria seis, secundaria cuatro, bachillerato dos, la carrera, lo que nuestra madurez y nuestras hormonas decidan, (son fechas aproximadas, ya sabemos que el político de turno, puede modificar esto a su antojo, poniendo la educación patas arriba, y volviendo locos a padres y alumnos)

Nos contratan, de forma indefinida, por obra y servicio, por campaña, por meses, (Esto no siempre se cumple, hoy por hoy, los contratos, no sirven de mucha orientación)

Nos casamos, hasta que la muerte nos separe, el amor se gaste, o la convivencia se vuelva insoportable…

Somos madres y padres hasta el fin de nuestros días, aunque nuestros hijos se emancipen,  o renieguen  de nosotros.

Somos jóvenes, hasta que tomemos conciencia de que hemos dejado de serlo, la jubilación llame a nuestra puerta, o viajemos con el INSERSO,  en lugar de con  Erasmus.

Nuestras vacaciones empiezan y acaban, aunque nos cueste aceptarlo.

Tenemos hipotecas y  compras a plazos, menos mal, que de algunas vemos el final.

Los libros se consumen a medias que pasamos sus hojas, las películas se van con los minutos, queda el consuelo de que  esto,  se puede repetir…

Hay amigos de una etapa, y otros que te acompañan todo del camino.

Abandonamos los zapatos cuando nuestro pie crece, o cuando ya están desgatados de tanto andar, cambiamos de ropa, por aburrimiento, por obsoleta, o porque  la talla pertenezca a otro yo…ese que no contaba calorías, ni le importaba…

Se nos pasan los años, los meses, las semanas, los días, las horas y los minutos.

Vemos como se agota nuestra copa de GT, el vaso con la refrescante Coca-Cola, damos el último mordisco a la tarta de chocolate, mojamos con  pan, el resto del huevo frito, masticamos es último pedacito de nuestro plato favorito, esa cucharada del final del bote de helado…

Renovamos nuestro permiso de conducir, nuestro DNI, nuestro pasaporte, alguno querría renovar,  la partida de nacimiento, pero esa fecha es intocable…aunque no queramos, nosotros también crecemos, nos caducamos…esa, es de la pocas fechas que no podemos predecir, ni controlar, y ya que los Mayas, se han equivocado, y seguimos en este mundo, que hemos sobrevivido a la Navidad , a la Nochevieja, y solo nos queda hacer lo propio con la cabalgata y el roscón de Reyes, vamos a aprovechar ,¡ Carpe Diem!….que  todo tiene un principio y un final…pero mientras estamos en el recorrido, ¡qué nos quiten lo vivido!

A por el 2013 con energía y ganas.

 

Reciclando: Barcos Vikingos de cartón

Que las manualidades no son lo mío, es bien sabido por todos. Está claro,  que no desarrollé esa parte de mi cerebro, durante mi infancia, por alguna razón que todavía desconozco.

Intento suplir mi falta de habilidad con las manos, con ganas, dedicación, perseverancia, imaginación y buen gusto…he dicho intento, claro, no siempre es suficiente. Aunque,  a mi favor diré,  que he mejorado desde mi entrada en el mundo 2.0, tanta madre Trendy, fabulosa, y mañosa, hace que quiera avanzar, eso sí, consciente de mis limitaciones.

Pero por  suerte, en casa, no solo están mis manos, sino que está el Don, y estas cosas,  se le dan bastante mejor que a mí. Él monta y desmonta lo que haga falta, es hábil con las manos, creativo, y capaz.  A ver si Tenedor, lo toma de ejemplo, y sabe hacer algo más que cambiar una bombilla, (ese es mi caso, jejeje)

Así que,  andaba el peque mirando la tele con su padre, este, en un intento desesperado de huir de las garras de Dora Exploradora, decidió, poner a Vickie el Vikingo, en una regresión, a su infancia. Y sorpresa, Tenedor, quedó fascinado al momento, dos capítulos después, ya quería ser Vickie, luchaba contras  Sven, y se le ocurrían grandes ideas.

El siguiente paso, fue pedir, barcos vikingos con los que luchar. Se conformó,   jugando con coches que usaba a forma de navíos.

Al  día siguiente, al regreso  del cole, esta fue su sorpresa: su padre, le había fabricado este barco, increíble la ilusión que le hizo, estaba muy feliz, y lleno de emoción.

Sólo necesito para hacerlo:

Una caja de cartón.

Tijeras

Y una grapadora.

Recortó un rectángulo para hacer la parte del barco, y unió las puntas con grapas, después con un trozo más pequeño de esa misma caja, dibujó una cabeza de dragón, y lo mismo con la cola, ambas se han grapado en los extremos, y este, es el más que apañado resultado.

IMAG0391

IMAG0393IMAG0394

El pequeño está encantado, al principio su barco, luchaba contra los coches, así que finalmente su padre le hizo otro ,ahora ,  Sven y  Halvar , pueden perseguirse tranquilamente, y no, no tenemos tripulación vikinga, eso,  a los Reyes del año que viene, que en Playmobil, hay unos sets  estupendos.

28227464

Mientras con imaginación, y muchas ganas de jugar, vamos de sobra.

Aprovecho el momento para contar esto coincidiendo con la iniciativa de Madresfera de  participar en las jornadas que se realizan en el Matadero de Madrid, los días 4 y 5 de enero, si queréis saber todo lo que va a ocurrir allí, os dejo el enlace aquí.

Esta es nuestra pequeña aportación,  de un objeto para tirar,  a un juguete, ha sido todo un éxito.

¡Mil gracias y un HandDay!

Voy a intentar ser breve, pero no quería dejar escapar la oportunidad de decirlo.

Como todos ya sabéis, he estado nominada en los Premios Madreféricos 2012, en la categoría del blog más tiernos. Sé que lo sabéis,  porque he recibido una cantidad tan grande de votos, que no me lo creo ni yo, porque vuestros mensaje, watsApps, correos, tweets de apoyo, así  lo confirman.

Porque habéis estado buscando IPs,  hasta debajo de las alfombras, porque ha votado todo el mundo, y alguno más. Porque habéis dedicado vuestro tiempo a darle a la estrella, porque me habéis hecho sentir acompañada en todo este proceso, y porque he notado constantemente  vuestra presencia al otro lado.

No ha podido ser esta vez, nos hemos quedado cerca,  y quiero dar las gracias a todos y cada uno de vosotros por vuestro empeño, por vuestra complicidad, por haberme aguantado, animado, antes y más después….

Quiero dar las GRACIAS, a todos los que me leéis y no comentáis, a los que me leéis y  comentáis,  y espero que no haya nadie que me comente, y no me lea, pero si es así, gracias también, (que tiene mucho mérito).

Gracias porque el blog tiene sentido, porque estáis al otro lado, y aunque no haya ganado, me siento algo triunfadora.  Me siento como un piloto novel, compitiendo en su primera carrera oficial con pilotos ya expertos, con coches potentes, y con patrocinadores fuertes. Y yo con mi modesto vehículo, salgo a pista, e incluso puedo, durante un par de vueltas, liderar la carrera…y además cruzo la línea de la meta, y me subo al podio…

Y a pesar de que algunos digan, que de los segundos nadie se acuerda, yo si me acordaré, porque hay cosas que no se olvidan, y esa cantidad de votos, se quedarán grabados en mi memoria, no por el número en sí, sino por lo que significan.

Y desde aquí dar la enhorabuena  a las ganadoras de este año, que son unas grandes blogueras, unas estupendas mujeres y se lo merecen con creces.

Blog más divertido: Hija no hay más que una (gracias a Dios)

Blog más original: 39 semanas

Blog más útil: Buscando ropita online

Blog más tierno: La niña sin nombre

Blog con el mejor diseño: 39 semanas

Premio a la trayectoria: Mi grenlim no me come

Todas, las que ganaron y las que no, pasamos un día estupendo en el HANDAY, el sábado día 1, en La Industrial, en el barrio de Malasaña de Madrid.

Nos lo pasamos genial en la comida en el Ojalá, sentadas sobre un suelo de arena, que fue un acierto total para los niños, se lo pasaron fenomenal.

Disfrutamos de un montón de talleres para niños, y adultos, de los  artesanos vendiendo cosas bonitas, de una tómbola benéfica, y de la compañía de las blogueras, que formamos parte de Madresfera.

Un día estupendo, una organización con todos los detalles pensados, enhorabuena a las patrocinadoras del evento, chicas: ¡Gran trabajo!

Lanoa Handamade

Wikimuns

Baby Tendence

Madresfera.

PD:  Y no me tocó nada en ninguno de los sorteos, pero me llevé, este estupendo regalo, que me hará Papá Noel, de la mano de “La madre Novata”:IMAG0372Y como no: ¡¡¡¡LAS PELADILLAS!!!IMAG0374

¡Los tres añazos, una tarde en Jurassic Park!

Curiosa la relatividad del tiempo, normalmente los días se me hacen largos, la jornada de trabajo eterna…. No veo el momento de que den las nueve de la noche, incluso un poco antes, para que Tenedor descanse  y yo recupere mi delantal de Cenicienta, me ponga con las cosas de la casa, la comida del día siguiente, y encuentre un momento para descansar y desconectar de la jornada.

Y  a su vez, las horas se hacen cortas, y se me acumulan las tareas, por lo que en el cómputo total, el  tiempo pasa demasiado rápido. Hace apenas tres años, no tenía intención de ser madre.

Pero el caso,  es que hace tres años por primera vez, tuve a Tenedor entre mis brazos, diminuto, arrugado, indefenso, perfecto, con todas sus piezas, todo ternura.

Y yo, una madre primeriza, asustada, con un gran camino por recorrer, con mucho que aprender. Cada día un nuevo reto, un nuevo descubrimiento, dudas que llegan, otras que se disipan, y sin saber muy bien como, aquí estoy celebrando sus tres “añazos”, como él dice.

Como ya os he contado, lo de celebrar cumpleaños siempre me ha gustado, mi madre cuidaba hasta el último detalle, ponía todo de su parte y más, para que todo saliera perfecto. Yo he heredado ese espíritu, por ver está, si estoy a la altura de su legado.

Cuando Tenedor cumplió un año, Pocoyo, invadió nuestro salón, a los dos,  fue el turno de Cars, y todos sus protagonistas.

Este año, después de mucho pensar, y dado, su interés repentino por los Dinosaurios, he decidido, que podía ser un buen tema.  Mi sorpresa fue, que a pesar de estar de moda, gracias a los dibujos del “DINO TREN”, (por cierto, que me parecen muy educativos, yo he aprendido más de estos animales prehistóricos, que en mis anteriores 36 años, reconozco más de 5 especies, de hecho, mi hijo conoce muchas más que yo, y se permite el lujo de corregirme, ¡está claro que mis neuronas, no están en forma!), no  encontraba nada para decorar fiestas infantiles.

Así que,  Don al rescate, teclado en mano, se puso a investigar y entre el uno y el otro, más él que yo, (evidentemente), hemos ido trayendo los diferentes elementos decorativos, de distintas partes del mundo.

Con mucho cariño, y dedicación, y gracias a mi suegra que me ha dejado la casa, (en mi salón, no caben ni los huevos del dinosaurio), este ha sido el resultado:

Gracias  a mi compi “ Estrellita”, por hacer  la tarta, yo hice lo fácil: ¡decorarla!, estaba muy rica y no sobraron ni las migas…¡esa tres chocolates de “velocidad cuchara,” es irresistible!

A mi caótica por la guirnalda, esta chica es una artista con las manualidades, además de un encanto de persona.

A todos los que pasasteis la tarde en Jurassic  Park, poniendo lo que de verdad importa en estos eventos: la compañía. Porque Tenedor disfrutó mucho, y creo que el resto de peques también, porque teneros cerca, siempre es motivo de celebración.

A toda la familia, los de aquí, y los que cogieron un avión, para ver a su sobrino crecer un poco más, y lo convirtieron en “caballero”.

A los que estabais presentes,  a pesar de que la distancia nos separara  y  a todos aquellos que le felicitasteis.

En fin, gracias, porque ha sido una tarde muy especial, una más para el baúl de los recuerdos.

Tres añazos de emociones, de sentimientos encontrados, de verlo crecer paso a paso. Ser testigo de  la evolución de un ser humano, es una experiencia  fascinante.

Y poder observar  esos inmensos ojos negros, llenos de vida, de brillo, poder recrearme en su sonrisa, contemplarlo mientras duerme, sentir el calor de sus abrazos, el tacto de sus pequeñas manos sujetando la mías, escuchar su tierna voz, reírme con sus pensamientos, disfrutar de su compañía, oír mamá  y que el mundo se detenga, eso, es un regalo único, que compensa, todo el resto del lote que es ser madre.

Felicidades mi niño, porque ya eres un niño, atrás quedó esa etapa de bebé, y nuevas aventuras nos esperan, ahora toca: ¡Ser caballero con esmero!

(Le gustan los dibujos, no lo puede evitar, ni yo se lo prohíbo, siempre en su justa medida,¡ o eso intento!)

¿Qué hace una chica como yo, en un sitio como este?

He de reconocer que soy una chica de letras, de libros, de lápiz y papel…

Confieso que cuando era una niña, tenía diario, más de uno, donde escribía todo aquello que pasaba por mi cabeza, me encantaba coleccionar bolígrafos, incluso tuve alguna pluma.

Yo debía haber vivido en la época de Anne Shirle, más conocida como Ana de las Tejas Verdes, paseando por los  caminos, rodeada de árboles, de  ríos, respirando aire puro, dejando volar mi imaginación, sentada en una roca, cuaderno en mano, dejando que el lápiz plasmara en sus hojas,  lo que el corazón no sabe decir con palabras…

Como es de suponer, en BUP, no elegí ciencias, mis primeros trabajos fueron de mi puño y letra, supongo que los profesores aburridos de no entender la caligrafía de sus alumnos, empezaron a pedir que se presentaran a máquina,¿a máquina?. Primero llegó una normal , con sus duras teclas saltonas, y unos Reyes Magos generosos, trajeron una Olivetti eléctrica, toda la evolución que yo era capaz de digerir…

Pero los tiempos cambian, y hay que adaptare, subirse al tren o te quedas fuera. Y aunque la tecnología no es lo mío, una hace lo que puede.

Tengo correo electrónico porque hace años, muchos, cuando vine a Madrid, era una manera rápida de estar comunicada con los míos, a tantos Km de distancia, es un Hotmail, supongo que eso ya no se lleva.

El Facebook, lo tengo porque una amiga abrió la cuenta por mí, y tres meses después y tras recibir un sinfín de correos, de esa red social, recordándome que todavía no había entrado, decidí,ya por vergüenza,hacerlo e intentar comprender su funcionamiento.

El twitter, llegó de la mano del blog, también con la ayuda de la misma amiga, vamos, que  ella me lo dio de alta, reconozco, que esta red social, me hace más gracia, y le doy bastante más uso.

Sin mi smartphone, ya sabéis que me cuesta vivir, es lo que me mantiene conectada con el mundo.

El blog, me ha enganchado, una vía de escape, un espacio para desahogarme, contar, soñar, preguntar, divagar…y para llevarme gratas sorpresas….como descubrir que estoy nominada en la categoría del blog más tierno, en los premios madresféricos 2012.

No me gustan los números, soy un desastre con las estadísticas, los diseños, las redes sociales, apenas sé lo que es una URL, un IP, quizás antes de que acabe este siglo consiga crear una Facebook para mi Blog, pero me gusta compartir, pensar en voz alta, escribir por el placer de hacerlo, una afición al alcance de una madre,( se puede hacer sin salir de casa)…quizás se me diera mejor, plasmar mis entradas en las Cuevas de Altamira, pero esta, es la generación que me ha tocado vivir…prometo esforzarme en mi integración 2.0

Así, que cuando estoy rodeada, de blogueros, y compruebo  mi nivel tan básico tecnológico, me pregunto: ¿qué hace una chica como yo, en un sitio como este?…

Puede que en un tiempo no muy lejano, mientras vaya conduciendo de regreso a casa, después de recoger a Tenedor del colegio. Este con su voz tierna y con algo ingenuidad y desconcierto, me pregunte: “mamá, mamá, ¿por qué eres bloguera?”…y tras una pausa, y con mí mirada, perdida en el horizonte, le conteste: ¡Por lo mismo que tu padre es del Atleti!

Así que si quieres darme tu voto:

  1. Entra en: http://www.madresfera.com/blog.jsp
  2. Busca: Nominados  para los premios madresféricos: Categorías para blogguers.
  3. Busca la categoría del blog más tierno, estoy en el nº 41, con la foto de una playa.
  4. Pincha en la estrella, y ya has votado…SOLO HASTA EL  30 de NOVIEMBRE
  5. Es un voto por IP, así que, si sois más de uno en la casa, a buscar diferentes ordenadores!

No me gusta hacer campaña de mi misma, pero la causa, me hace especial ilusión.  En el fondo da  igual si somos mejores o peores conocedoras de la informática, lo importante es que te guste el mensaje.

¡GRACIAS POR EL TIEMPO, POR LEER, POR ESTAR AHÍ, Y POR EL VOTO!

 

 

 

¿Alguna otra pregunta?

La vida está llena de preguntas: retóricas, tontas, transcendentales, incómodas, graciosas, necesarias, fuera de lugar, obvias, impertinentes, de examen, intimas, curiosas. Algunas nos sirven para aprender, otras para decidir, para olvidar, para avanzar, para concretar, simplemente para aclarar, para tomar decisiones…

Nos las hacemos nosotros mismos, en un momento de reflexión, o nos la hacen, continuamente, da igual que sea tu familia, amigos, compañeros, desconocidos, la sociedad, todos quieren saber. En un arrebato de tener todo controlado, como si fuera necesario conocer en todo momento, cuál va  a ser el siguiente  paso, el por qué lo has dado, y esto sin que tú,  en muchas ocasiones te hayas planteado nada  aún…

Desde pequeño no paran de hacértelas: ¿qué has hecho?, tu color favorito, comida, bebida, juguete, si prefieres a papá o mamá(a esta le tengo especial manía), tu nombre, dónde vives, si quieres hacer pis, y a medida que creces, se hacen más complejas.

Llega una edad en la que la respuesta empieza a marcar el camino: ¿vas a ir a Instituto o  a  EFP?, (hay que situarse en mi época, una, ya tiene  una edad). Pues creo que al Instituto. ¿Y luego harás COU? Si creo, que sí. ¿Y selectividad?, pues, hombre, ya que he llegado hasta aquí.

¿Pero lo vas a combinar con el teatro?, si claro, eso sí, el teatro es lo que más me gusta, no voy a dejarlo. ¿Pero irás a la Universidad? Supongo, no lo he decidido. ¿Y qué carrera?, ¿una que te guste?, ¿qué de dinero? Como decía, no lo he decidido, ¿pueden  ser las dos cosas a la vez? Me gusta periodismo, pero en la isla, no se puede. ¿No hay otra que te guste? No sé, quizás  alguna diplomatura, para tener tiempo para el teatro. ¿Te vas a ir fuera de la Isla?, ¿dónde?, Si creo, a Madrid. ¿Para estudiar teatro, cine, televisión?

Bueno, teatro, pero, si surge la ocasión ¿por qué no probar algo nuevo?

¿ Y te gusta ese chico?, ehhhh!!, yo…eh…¿te has enamorado?, yo…¿vais a salir juntos?, ¿es tu primer novio?, si, y si, ¡qué vergüenza!. ¿Te ha besado?, ¡paso palabra!

¿Se ha acabado?, ¿te ha dejado?, ¿lo has dejado?, ¿Estás bien?, no estoy  muy bien, me cuesta dejar de llorar.

¿Has acabado la carrera?, ¿te vas?, A Madrid. ¿Te da pena?, ¿tienes miedo?, ¿vas a compartir piso?, ¿trabajarás allí? Mucha, si estoy algo asustada. Tendré que buscar un piso compartido, y claro, que remedio que trabajar, para poder pagar las clases, el alojamiento, comer, etc.

¿Qué margen de tiempo te das?, ¿si no te sale bien, volverás a tu Isla?,  no lo he pensado, voy a probar, ¿tiempo?, uff, sobre la marcha. ¿Volver?, demasiado pronto, no creo que eso se pueda decidir ahora, primero tendré que ver cómo me va, ¿no?

¿Qué edad tienes ya?, ¿es hora de buscar un trabajo más serio y cotizar?, ¿ya no eres tan joven, no?, ¿te gusta ese trabajo?, hombre, joven, lo que se dice joven… tampoco soy tan mayor…

Ya  lo había pensado, he encontrado un trabajillo…no es que me guste mucho, pero paga facturas, cotizo, pienso en un futuro, aunque, tengo menos tiempo para seguir intentando alcanzar mis objetivos personales, ¿estoy abandonando sin querer  mi sueño?

¿Veo que tienes otro novio, cuántos van?, ahh, ehh, sí, estamos juntos. He tenido algún fracaso que otro, pero no son tantos, digo yo,… buen, no sé. ¿Cuántos debería haber tenido?

¿Es el definitivo?, ¿vais a vivir juntos?, ¿eso se puede saber?, nos lo estamos planteando, seguramente sí. ¿Te vas a comprar un piso?, ¿queeeee?, ¿un piso?,¡ ja!, ¿con qué dinero?, no creo, que ningún banco,  me diera una hipoteca, pero si no, no pasa nada, ¿no?, o ¿sí?, ¿voy a ser más desgraciada, a sentirme menos realizada, fracasada, sino consigo una propiedad?¿Es indispensable en esta vida?.

Bueno, ¿pero os vais a casar?, no, no nos lo hemos planteado, es pronto. ¿Por la Iglesia, por lo civil?, es que, no tenemos pensado casarnos… pero, por  lo civil, en todo caso, supongo. ¿ahh, entonces pareja de hecho?, no, eso tampoco, nada…al menos de momento.

¡Ya!, ¿tendréis hijos? tú, ya tienes una edad, ¿no?, ¿hijos?, pues nunca que he querido ser madre, y ¿qué pasa con mis años?, ¡Qué fijación!, ¡qué no soy tan mayor!

¿Estás embarazada?, ¿de cuánto?, ¿lo llevas bien?, eso parece. Al final voy a ser madre. Ya estoy de 20 semanas, y no lo llevo nada bien…

¿Niño, niña?, ¿has elegido nombre?, es niño, y no lo hemos decido , por el momento, le llamamos Tenedor, por el juego, ¿ya sabes?

¿Ahora, si que os vais a casar?, pues, me temo que no. ¿Es necesario que lo hagamos?

¿Al menos, lo vais a bautizar?, eso no lo hemos hablado, no está decidió, ¿qué?, ¿qué, sí? Ahh pues mira, eso parece que sí.

¿Y vas a dejar de trabajar?, ¿irá a la guardería?,  NO, no voy a dejar de trabajar, pero tendré que reducir jornada, y tendrá que ir a la guardería, en algún momento.

¿Ya puedes pensar dónde?¿Y luego el colegio?, ¿Puedo antes, disfrutar de su primer año de vida, y luego decidir?…

Claro, ¿pero os vais a casar?, ¿has pensado en lo que es mejor?,¡ ahora sois una familia!,¿ Es que si no me caso, no lo soy?

¿Y para cuando el segundo?, ¿por qué no vais a dejar  a Tenedor solo, verdad?, ¿OTRO?, si es que apenas puedo con uno, estoy asimilando mi vida de madre…yo, yo , solo quiero ir paso a paso…

Son muchas cosas, otro embarazo, (el primero lo pasé fatal), otro parto,  guardería para dos, el trabajo, el espacio, el tiempo…

Bueno, ¿pero eres consciente de que los años pasan?, Si, y antes de que me lo preguntes, sé que  tengo una edad, cada vez más cerca de  los 40. Ni idea de lo que voy  a hacer, y de verdad, que le doy vueltas, pero no tengo la respuesta…

¿Por qué, nos lo cuestionamos todo, en todo momento? Necesito un respiro, un paréntesis, un tiempo sin preguntas, sin presión…Pero supongo,  que eso no es posible, es innato al ser humano, tenemos que cuestionar, para sentirnos tranquilos, satisfechos, para avanzar, para tener el control…

Y al final, acabamos llegando a la misma conclusión, que uno de esos señores, a los que llamamos filósofos, que se supone, que de esto de pensar, y analizar saben bastante:

¡Solo sé, que no sé nada!, pues así estamos: ¡y yo qué sé!

 

Navegación de entrada

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 487 seguidores