vaninasblog

Just another WordPress.com site

Archivo para la etiqueta “Mamá”

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad!

Estamos acostumbradas a ver como los superhéroes  por supresa, se adaptan lentamente a sus nuevos  poderes, Peter Parker  tuvo dificultades para entender por qué de repente le salían telas de araña, y sentía  raras sensaciones en su interior, a los mutantes tampoco les resulta fácil comprender por qué son diferentes y qué se supone  que deben hacer con ese “don”, y como controlarlo, tenemos como no, a los 4 fantásticos que de un día para otro ya no eran los mismos y se tuvieron que amoldar a sus  nuevas responsabilidades, qué le pregunten a la “Masa” a “Iron Man” o a “Linterna verde”, como fue ese período de adaptación  a su nueva vida, a sus nuevas funciones …

Todos ellos pasan por una fase de desconcierto, de no entender que está pasando, qué se espera de de ellos, qué deben hacer, y como ejecutarlo, si lo están haciendo bien, o no, y sienten ganas de abandonar.  Por suerte todos  tiene ayuda externa para conseguir poner algo de orden en ese Kaos que se convierte su existencia, a raíz de ser consenciente de sus poderes, de sus dones…y a partir de ese momento un pensamiento habita en su cabeza: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, gran frase, que le pesa al pobre Spider-Man pero que se podría adaptar a cualquiera.

Algo similar sufrimos las madres, algunas por sorpresa, otras no, pero todas en algún momento primerizas….desde que ese ser, ajeno, nuevo, se implanta en nuestro interior, comienza la transformación, y no solo porque  aumentamos de volumen, nuestros órganos se mueven, la movilidad queda afectada, nuestras hormonas van a su aire, se altera el sueño, el apetito, y miles de cosas más, sino porque poco a poco algo va cambiando en nosotras, en nuestra forma de pensar, de sentir , de percibir el mundo…

Y llega el gran momento, la transformación se completa, cuando tu bebé, se posa por primera vez en tu pecho, cuando sientes la suavidad de su piel, oyes el sonido de su llanto, su respiración, el  latido de su corazón, sus kilos caen sobre ti , con todo el poder de la responsabilidad y eres  consciente de que nada volverá a ser igual…

Comienza tu período de adaptación, y el tiempo apremia, hay que desarrollar y entender tus nuevos poderes con la mayor rapidez posible: consigues sobrevivir sin dormir, si no hay tiempo de comer, ya en otro momento, las duchas, las visitas al baño y otros quehaceres se hacen tan rápido que ni apenas te das cuenta.

Puedes tener al niño en brazos mientras ves la tele, cocinas, hablas por teléfono, quitas el polvo…cambias pañales, limpias vómitos, babas y otros fluidos a una velocidad vertiginosa.

Tus sentidos se desarrollan: da igual en qué parte de la casa estés, despierta o algo dormida, se mueva, tosa o llore tu bebé lo vas a oír, casi antes de  que lo haga, sabes si la comida está a la temperatura adecuada prácticamente sin probarla, sabes si tiene fiebre con la palma de la mano,  tus músculos pueden con el peso del niño, capazo, carro y lo que sea necesario durante horas …comprendes instrucciones de montaje de carritos, maxi cosi, etc,   que antes te hubieran parecido jeroglíficos…

Pase lo que pase y hagas lo que hagas consigues terminar el día con la  cena a su hora, el niño bañado con pijama limpio, y listo para ir a dormir sin que sea demasiado tarde, y por supuesto tener la ropa , el babi del cole, y la mochila preparada para el día siguiente..

No hay tarea de la casa que se resista, porque a pesar de ser  las 23h, tú estás barriendo, fregando y quitando el polvo, los superhéroes no descansan, y tienes la nevera llena gracias a esas misiones altamente peligrosas que supone ir al super con el niño, el carrito, la cesta y volver a casa con todo ello, quién dijo miedo??

Las enfermedades, no hay tiempo.

Y yo  me pregunto, cuánto se tarda en ser la super mamá?, por qué no tenemos un “Profesor X”, que nos enseñe todos  los secretos  y a entendernos a nosotras mismas?

Qué difícil querer tenerlo todo bajo control!, querer hacerlo siempre todo bien, miedo a equivocarte, a no tomar las decisiones adecuadas…

Ser madre requiere una gran responsabilidad, ya me gustaría ver a “Parker”, un día en nuestro lugar, seguro que deseaba volver a su vida arácnida lo antes posible.

Qué tendrá  de diferente la palabra:”MAMÁ”?, por qué todas aquellas que lo son, se convierten en algo mágico?, se espera de ellas mucho más que del resto de las mujeres?

Se convierten en algo fundamental e imprescindible para aquellos que las rodean, en especial para sus hijos…son fuente de inspiración, de admiración, en muchas ocasiones incomprendidas  pero queridas y necesarias.

Son las que mejor cocinan, planchan, siempre disponibles, siempre con una sonrisa, siempre con amor, siempre incondicionales..

Qué difícil ser primeriza!, complicado saber si lo haces bien, a veces te invaden las dudas, la soledad, las ganas de llorar, el miedo al fracaso…pero sabes que no puedes rendirte, que tienes que dar lo mejor de ti en cada momento, con una sonrisa, con alegría, y con mucho amor, porque tu pequeño no espera menos de ti..

Así que, cual superhéroes nos vamos haciendo a nosotras misma, luchamos contra la adversidad, y contamos con ayuda de los demás para aprender, mejorar, nos curan las heridas, y nos dan fuerzas para continuar…

Gracias a todas las madres, porque sin vosotras el mundo no funcionaria, porque sois nuestra referencia. Y porque no hay kryptonita que pueda con vosotras!!

Y por qué en el día de la madre me acuerdo más de la mía que de mi misma!!

 

 

Otra vez!

Desde que nace nuestro pequeño, estamos esperando que haga cosas, que evolucione, que nos sorprenda con nuevas monerías.

Primero lo tumbamos boca arriba, deseando que mueva las manos e intente coger cosas, queremos que poco a poco se de la vuelta el sólo, lo cuál aunque es muy gracioso, resulta poco práctico, recuerdo cuando dejaba a tenedor en el medio de la cama, y me podía ausentar de la habitación sin peligro de que se moviera, en el momento en que empezó a hacer la croqueta, se acabó el chollo!.

Después deseé que gateara, qué ilusión ver como reptaba por toda la casa, como primero lo hacía con un brazo y las piernas descoordinados, y al tiempo corría y te perseguía por el pasillo, cual gatito juguetón, lo malo cuando intentaba hacer lo mismo fuera de casa, y sino rabieta…

Uno de esos días en que pretendía tomar algo, un mediodía soleado en una terraza, se puso muy cabezón, quería bajar del carro a toda costa, dada su insistencia accedí, y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba a unos metros, en pleno pasillo, la camarera que no esperaba encontrar obstáculo en su camino, se tropezó con él, se le cayeron varias de las sardinas que llevaba en la bandeja, lo que a tenedor le pareció muy gracioso, y no dudó en llevárselas a la boca( solo por jugar, por aquel entonces era misión imposible que comiera), yo no sabía como pedir disculpas, y empecé a querer que caminara.

Y lo hizo, un poco antes de cumplir el año, qué ilusión ver aquellos primeros pasos, respiré aliviada, yo no tendría que preocuparme de suelos sucios, manos negras y ropa de una postura directa a la lavadora y respiré peor, cuando perfeccionó su estilo y yo no podía estar sentada ni un segundo por que no quería estar quieto…

Algo semejante me pasó con el vocabulario, qué ganas de que fuera haciendo sonidos, ya deseaba escuchar algo similar a una palabra, por fin un día dijo algo parecido a “mamá”, qué emoción, luego algo como “papá”, genial!!

Ahora solo faltaba que lo dijera cuando realmente quería llamar a uno de los dos, y ese momento fue incluso más emotivo, decía mamá, y me lo decía a mí, no cabía en mi gozo…

Qué curioso cuando una palabra tan esperada, tan deseada, se convierte en una pesadilla, qué haces cuando te llama mamá más de 50 veces seguidas, a pesar de tenerte delante, y de qué le preguntes que quiere ,  y sigue y sigue…ohhhh!!!

Muy divertido comprobar que intentaba repetir muchas: agua, ven, este, aquí, y dos palabras muy peligrosas. “más” y “otra vez”…

Desde el momento en que entendió el significado de ambas, no para, cada vez que algo le gusta: que le persigas, le hagas cosquillas, besos, le des vueltas, etc…Dice :“más”, ahora ya: “otra vez”, otra vez, otra vez, otra vez…pero es que no se cansa nunca??!!

Así que he aprendido que esto de la evolución, es muy interesante, te regala muy buenos momentos, situaciones divertidas, emotivas, pero reconozco que cada vez que viene con una palabra nueva, temo las consecuencias que vendrán después, hasta lo más inofensivo se puede volver en contra de una madre, poniéndote en más de un apuro, y agotando tu energía y paciencia…

Qué bonito es verlo crecer!, es estimulante poder tener ya casi una “conversación”, descubrir su gran capacidad de asimilar conceptos, y reproducirlos en su justo momento, que pregunte: “y esto que es” o “como se llama”, y te lo pregunte hasta que ha memorizado la respuesta…

Qué bonito, a la par que agotador!!, y otra vez, otra vez seguiremos aprendiendo, reproduciendo, preguntando, entendiendo, otra vez correremos sin descanso, otra vez tiraremos los juguetes, otra vez los recogeremos, otra vez me llamará más de 100 veces aunque esté conmigo, otra vez me abrazará cuando esté mimoso, otra vez me dará besos para hacerme fuerte y que pueda llevarlo en brazos, otra vez me pedirá que le compre pegatinas y coches aunque tenga un cajón lleno de ellos, y otra vez me dirá que ponga la misma canción , o la misma película o lo que es peor el mismo trozo de esa peli, otra vez esperaré que me diga: “mamá otra vez”!

Navegación de entrada

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 531 seguidores